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Si cuando hablaba de cine y videojuegos en el anterior artículo me refería a la conexión entre ambos, ahora voy a desglosar un poco más el tema. Cuando los videojuegos eran simples píxeles en movimiento el cine ochentero demostró una enorme evolución gracias a la proliferación de los FX (efectos especiales). Poco a poco llegaban videoconsolas con algo más de potencia, acordándome de la NES (o la Nasa de manera alternativa) y la Master System. Aquí empezó la revolución, un videojuego te regalaba una historia, un contenido y un entorno con el que familiarizarte, las consolas llegaban a muchos hogares y era difícil encontrar un techo, no equiparable a lo que se ha conseguido. Y esa conexión de la que hablo se debe a la similutud en evolución que hay entre las dos maneras de entender el entretenimiento visual y creativo de cine y videojuegos.
Primera etapa: queremos entretenimiento
Los videojuegos, al principio, eran cosa de niños. Super Mario Bros, Sonic, Pac-Man y otros como Kirby superaban en ventas a otros inolvidables como Probotector(Contra), Street Fighter o Mortal Kombat, sagas todavía duraderas. Nintento y Sega, alteregos de la època, se frotaban las manos. El videojuego como entretenimiento empezaba a sembrar frutos y las 8 bits se convertían en el típico regalo para los niños. De ahí que se intentara en repetidas ocasiones pasar a largometraje alguna franquicia en expansión. Lógicamente Sonic era irrealizable, pero no así Super Mario Bros. En una lamentable adaptación con actores de renombre como Dennis Hopper y Bob Hopkins, el videojuego llegaba a la cartelera de los cines, aunque la poca calidad evitó futuras secuelas y los deseados beneficios masivos. Era mucho más factible ver como las adaptaciones de películas de Disney, enmarcando Aladdin y El Rey Leon, pasaban a ser superventas. Creimos que el cine es cine y el videojuego un simple hobby de entretenimiento y que no llegarían a la gran pantalla más adaptaciones franquicia, pero la expectación trajo dos perlas: Street Fighter, que ahora ha sido reinventada y Mortal Kombat, con una segunda experiencia peor que la original. Como apunte y en opinión subjetiva huelga decir que Street Fighter es de esas películas que de ser tan malas con el tiempo se hacen buenas, todo un documento friki por excelencia. Muchos pensábamos que estas adaptaciones estaban abocadas al fracaso.
Segunda etapa: queremos que sean fieles
Si un juego pasa a los anales de la historia por gráficos e historia como clásico, todos deseamos una versión fiel en la gran pantalla. Me acuerdo cuando de repente oímos Resident Evil; muchos de nosotros empezamos a imaginar como sería semejante estreno, pero si viviste el momento y fuiste al cine con una sonrisa de oreja a oreja, sé que saliste más que decepcionado. Una adaptación de videojuego no puede parecerse únicamente en nombre y entorno; debe aceptar que hay algo ya creado y no se admiten novedades que contradigan la idea original. En otros casos la ambientación ha sido exquisita, refiriendome, como no, a Silent Hill. Pero en la mejor de todas hubo un problema; Silent Hill no es una película que puedan entender todos, como también es un juego difícil de digerir. Y si sigo cabreado por Resident Evil, debo mencionar con más rencor a Uwe Boll, con una filmografía triste y esperemos que irrepetible, donde los imprescindibles en cualquier película suya debían ser los perros y los todoterrenos y que adaptó Alone in the Dark, Dungeon Siege, BloodRayne y House of the Dead, e insistió, con negativa incluida (menos mal), por Metal Gear Solid. Por cierto, mención especial a Tomb Raider, que exceptuando a Angelina por Lara Croft, hablamos de un telefilm de la típica tarde de domingo en Antena 3.
Tercera etapa: queremos espectacularidad
Ahora que el 3D, el cine en digital y el mercado Blu-Ray están a la orden del día, a toda conversión se le exige una cosa: que sea espectacular. Si todos estamos esperando la película sobre el universo Halo o lo que están haciendo con Príncipe de Persia a lo Piratas del Caribe (comparten productora), a muchos nos viene a la cabeza lo que podrían hacer con un buen puñado de dólares aquellos directores centrados en el cine de palomitas. Si hoy muchas películas carecen de argumento y les sobran efectos especiales (véase la saga Transformers), de todos los buenos argumentos que existen en los videojuegos cuantas maravillas se podrían realizar. Cuando se confirma que está en preproducción Gears of War y hay una secretísima serie de rumores sobre el universo Fallout, podría decir que los creadores originales saben sacar buena tajada del argumento de su creación; Capcom y Square se lo están currando, citando dos principalmente: FF:Advent Children, ambientada después del final de FFVII y Resident Evil:Degeneration, viendo juntos otra vez a Claire Redfield y y Leon Kennedy. Terminando, recordemos que Kojima quiere llevar a Solid Snake a la gran pantalla, pero debido a la negativa de productores y directores a respetar íntegramente lo que desea aún no tenemos noticias del que podría ser el hype del siglo XXI.
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Comentarios
P.D.: película del Día del tentáculo YA!!!!!!!!
Para Neoj: ciertamente lo estoy pensando, pero ya le dije a el señor Admninistrador que no escribo mas articulos hasta el dia 30, que sera cuando ya no tenga que volver a estudiar en muchos meses :____)
P.D.: Piña tio, si me paso el maldito dia practicando con el office xD A ver si echamos un cafe y hablamos de metro 2033.
Para lo demas, Begotten in the work xD
¿O es que hay alguien que no se sorprenda con los increibles graficos de Toy Story para las 16 bit? Antes se curraban juegos decentes, ahora...
Y Dios quiera que Kojima no ceda a los deseos de los productores, a pesar de lo cinemaatografic o que ya es en si Metal Gear.
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